- Publicidad -
20.7 C
Barranca
InicioColumnistasLee la columna de Anthony Zorrilla: Una nueva diminuta esperanza

Lee la columna de Anthony Zorrilla: Una nueva diminuta esperanza

Ahora en serio, la situación en nuestro país nos ha llevado a un punto de no retorno. Más allá del evidente consenso en que tanto el Presidente como los congresistas deben dejar sus puestos, esta crisis debe llevarnos a la reflexión sobre la estructura electoral y política que nos ha llevado a esta situación.

- Publicidad -

|ETCÉTERA.PE|: Hace poco tiempo, en una república no muy civilizada… Son tiempos de polarización política. El presidente sobrevivió a dos mociones de vacancia. Durante el debate, una congresista pasó los límites de lo vulgar en el parlamento al referirse a los testículos del Presidente. El Premier, por su lado, hace referencias positivas hacia Hitler. Ante tanta prepotencia y estupidez, desde el frente más pequeño del Congreso surge una nueva esperanza.

Ahora en serio, la situación en nuestro país nos ha llevado a un punto de no retorno. Más allá del evidente consenso en que tanto el Presidente como los congresistas deben dejar sus puestos, esta crisis debe llevarnos a la reflexión sobre la estructura electoral y política que nos ha llevado a esta situación.

- Publicidad -

Desde 2016 el Perú entró a un círculo vicioso. El Presidente no tiene mayoría. Las fuerzas mayoritarias del Congreso quieren vacarlo. En aquel entonces, el conflicto lo protagonizaron Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori. La ingenuidad de PPK más la incapacidad de Keiko de no reconocer su derrota dio como resultado una crisis que terminó con 4 presidentes en un periodo de cinco años. Durante ese periodo, en la era Vizcarra, hubo una iniciativa de reforma política que fue petardeada por el fujimorismo. Se trató de la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política presidida por Fernando Tuesta. Su informe final  propuso 12 proyectos de ley (incluidos algunas reformas constitucionales). 

Ya todos sabemos lo que pasó después. El Congreso fue disuelto. El nuevo Congreso vacó a Vizcarra. Hubo un pequeño periodo de paz con Francisco Sagasti. Pedro Castillo fue elegido Presidente y el ciclo se repitió.

- Publicidad -

TE PUEDE INTERESAR: Lee la columna de Anthony Zorrilla: Son ciudadanos, no clientes

Hay un factor en común en la crisis del anterior quinquenio y el actual. La negativa de la lideresa de un partido antidemocrático de reconocer su derrota en las urnas. Hay otros factores, por supuesto. Tenemos un sistema electoral que no favorece a la representatividad de los ciudadanos. Por ello no es sorprendente que se diga que cada Congreso es peor que el anterior. Era casi imposible que un nuevo Congreso sea peor que uno representado por Becerril, Bartra, Donayre o el pastor Rosas. Sin embargo, el Congreso dio un golpe luego de 3 meses de ser instalado. Dicho todo esto, ¿Es una solución la vacancia de Castillo? ¿Se soluciona la crisis con su renuncia? Si la vicepresidenta también renuncia, como dijo que lo haría, el gobierno queda en manos del Congreso. Y el Congreso tampoco es que represente al pueblo o al espíritu democrático. El congresista más votado, el almirante Montoya, apoya una vacancia que, él mismo reconoce, “tendrá su cuota de sangre”. La presidenta del Congreso, quien por mandato constitucional debería asumir la Presidencia, respalda un gobierno usurpador solo por pertenecer a su partido. Se cree dueña del Congreso y maltrató a la alcaldesa de Ocoña, Marilú Gonzáles, porque “no le gustó su tono”. 

«Una línea de pensamiento que surgió con Sócrates versa que la democracia es peligrosa si el pueblo es ignorante. Los congresistas más votados de nuestras últimas elecciones y los candidatos que han pasado a segunda vuelta (donde votamos al mal menor) nos demuestran que nuestro pueblo vota con ignorancia, fanatismo y resentimiento».

- Publicidad-

El clamor popular es “que se vayan todos”, pero insisto ¿Eso soluciona algo? El Perú pide a gritos una reforma política. El Partido Morado, que formalmente no tiene bancada en el congreso, ha propuesto un proyecto de ley que recoge dos puntos de la comisión Tuesta: El referido a la vacancia y a la elección de presidente y los congresistas. El proyecto de ley regula el financiamiento de las campañas políticas y soluciona el vacío legal en el artículo 115 de la constitución. Si el presidente del congreso se encarga de la presidencia, debe convocar a elecciones generales. En síntesis, propone 6 reformas constitucionales y dos legales.

Para que esta reforma logre sus objetivos debe ser aprobada con mayoría absoluta del número legal de congresistas y ratificada en un referéndum que coincida con las elecciones regionales y municipales que se celebrarán en octubre. Sin embargo, es probable que no tengan los votos.

Claramente nuestro sistema electoral es deficiente, pero no es lo único que debemos cambiar. Una línea de pensamiento que surgió con Sócrates versa que la democracia es peligrosa si el pueblo es ignorante. Los congresistas más votados de nuestras últimas elecciones y los candidatos que han pasado a segunda vuelta (donde votamos al mal menor) nos demuestran que los peruanos votamos con ignorancia, fanatismo y resentimiento.

Por ello no es sorprendente que la mayor parte de nuestra vida republicana se haya vivido entre varios militarismos y pocos gobiernos civiles. Saludo la iniciativa de reforma política. Lo ideal sería que la misma nos ayude a elegir a un gobernante que se comprometa con la educación de la gente. Debemos sembrar valores fundamentales que permitan que la democracia sea la regla, no la excepción. A estas alturas no sé qué es más triste. Saber que esta reforma no logrará los votos para ser votada en octubre o el retiro de Jim Carrey de la actuación.

Por: Anthony Zorrilla – Estudiante de Ciencias de la Comunicación

- Publicidad-
ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -
- Publicidad -

Últimos Artículos

Comentarios Recientes